Redacción / Inversión Turística
Luego del congestionamiento por las tormentas en la ciudad de Dubái, Emiratos Árabes Unidos, la aerolínea bandera de ese país, Emirates, se vio obligada a suspender una gran parte de su operativa, lo que ha generado que la compañía acumulara unas 30 mil maletas en el aeropuerto que están siendo gestionadas para que lleguen a sus dueños.
A través de una carta que emitió Tim Clark, presidente de Emirates Airlines, se pudo constatar que la aerolínea la desvió docenas de vuelos a otros destinos. Entre el miércoles y el viernes, la aerolínea suspendió casi 400 vuelos y retrasar otros tantos ante la escasez de personal y suministros, desde el martes, primer día de estas lluvias.
Por esa situación Tim Clark escribió a los clientes: sus “más sinceras disculpas” a todos aquellos que han tenido que interrumpir sus viajes.
Ante la situación de contingencia, Emirates suspendió la facturación de los pasajeros que salían hacia Dubái y embargar la venta de billetes, programando vuelos adicionales a aquellos destinos en los que había más clientes desplazados.
En estos días, la compañía aseguró más de 12 mil habitaciones de hotel y expendió 250 mil vales de comidas, así como otros artículos de primera necesidad.
Clark pidió paciencia a los clientes porque tardarán “unos días” en resolver los problemas de los clientes y equipajes afectados por estas tormentas y ha admitido que la actuación de Emirates “ha estado lejos de ser perfecta”.
“Reconocemos y comprendemos la frustración de nuestros clientes por la congestión, la falta de información y la confusión en las terminales”, ha subrayado, a la vez que ha catalogado de “inaceptables” las “largas colas y los tiempos de espera”.
No obstante, ha agradecido a todo el equipo de la compañía por su esfuerzo durante estos días y ha asegurado que han “aprendido” para “corregir las cosas y mejorar” los procesos.
El martes de 16 de abril se registraron las mayores precipitaciones de los últimos 75 años en Emiratos Árabes Unidos, acompañados de fuertes de vientos, lo que interrumpió la actividad en todas las ciudades.
El centro de operaciones de Emirates permaneció abierto con movimientos de vuelos reducidos por seguridad, pero el cierre de las carreteras impidió a la tripulación y los pasajeros llegar al aeropuerto.
Las redes sociales se han llenado de mensajes de enfado de clientes que afirmaban no haber recibido ayuda por parte del personal de Emirates y que no había nadie de la compañía con quien contactar.
Algunas personas dijeron que estuvieron atrapadas en el aeropuerto más de 20 horas, y otras a las que el caos dejó en ciudades extranjeras y aeropuertos de conexión, y muchas aseguran que tuvieron que reservar su propio billete de regreso a casa tras no recibir ayuda de Emirates.
